Por cuatro esquinitas de nada

Adaptación interactiva del cuento de Jerôme Ruillier: Por cuatro esquinitas de nada.

Un cuadrado pequeño, Cuadradito, cuyos amigos son círculos pequeños, los redonditos. Todos juegan juntos, pero llegó la hora de entrar en la casa grande y Cuadradito, no puede entrar como sus amigos, porque la puerta es redonda. Entre todos buscan una solución. ¿serán capaces de resolverlo? ¿le ayudarán sus amigos?

Me gusta su mensaje: Aceptar a las personas que, por un motivo u otro, son diferentes a nosotros. A través de formas geométricas se expresan valores como la amistad, la participación, el compañerismo, la igualdad y la integración social.

No olvides ser agradecido

Cómo dice Laura Mari, coach y experta en inteligencia emocional, “el agradecimiento es la emoción más saludable para el organismo” libera endorfinas y oxitocina, mejora la capacidad de concentración, aumenta la autoestima, relaja el sistema nervioso e incluso, mejora el latido del corazón.

Parecen suficientes razones para potenciar este valor en nuestros hijos y alumnos, ¿no crees?Deberíamos incorporarlo en nuestras vidas, en nuestro día a día y educar a los pequeños en  el agradecimiento. Seguramente es una de las mejores cosas que podemos hacer, ya que les va a ayudar a ser personas felices.

foto extraída de internet

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¿Qué podemos hacer para potenciar al máximo la gratitud?

  • Dar ejemplo: Vamos a educar este sentimiento tanto por acción como por omisión, hacerles ver que ser agradecidos no es simplemente pronunciar unas palabras de manera automática. No basta con decir “gracias”. Ser agradecido va mucho más allá de un simple acto de buena educación. La gratitud nace de nuestro interior, del aprecio a lo que alguien hace por nosotros. Por eso, cuando alguien haga algo por nosotros o recibamos un detalle, tenemos que mostrarles a nuestros hijos o alumnos cómo agradecemos, de esta manera ellos nos imitarán.
  • Tenemos que enseñarles a dar las gracias no sólo por lo material, sino también por gestos o acciones que hayan tenido con ellos. “Gracias por ayudarme con los deberes”, “mami, gracias por el bocata”, “Gracias por jugar a mi juego favorito”… Dar las gracias por las cosas positivas que les ocurren, incita a los niños a hacer el bien. Tenemos que enseñar a los peques a ser agradecidos no solo con palabras sino también con detalles, gestos, sonrisas, besos y abrazos…
  • Buscar las cosas buenas del día: Sería interesante que cada noche, antes de ir a dormir, les ayudemos a descubrir tres cosas que les hayan pasado por las que están agradecidos. “Juan ha jugado conmigo a fútbol y lo hemos pasado muy bien en el recreo” “Me ha tocado plástica que es mi asignatura preferida” “la profesora me ha dicho que he leído muy bien”
  • Dar responsabilidades a los niños, como ayudar a poner la mesa, recoger la ropa sucia, colgar el abrigo en el armario… para que luego ellos se sientan valorados cuando les demos las gracias. Es importante que los adultos también demos las gracias a los niños, aunque estos solamente hayan cumplido con su deber familiar, escolar o social para seguir mejorando en las cosas que tienen o que pueden hacer.

Los Niños Aprenden lo que Viven
Por Dorothy Law Nolte

Si los niños viven con reproches, aprenden a condenar.
Si los niños viven con hostilidad, aprenden a ser agresivos.
Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
Si los niños viven con lástima, aprenden a auto-compadecerse.
Si los niños viven con ridículo, aprenden a ser tímidos.
Si los niños viven con celos, aprenden a sentir envidia.
Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Si los niños viven con ánimo, aprenden a confiar en sí mismos.
Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar a los demás.
Si los niños viven con aceptación, aprenden a amar.
Si los niños viven con aprobación, aprenden a valorarse.
Si los niños viven con reconocimiento, aprenden que es bueno tener una meta.
Si los niños viven con solidaridad, aprenden a ser generosos.
Si los niños viven con honestidad, aprenden qué es la verdad.
Si los niños viven con ecuanimidad, aprenden qué es la justicia.
Si los niños viven con amabilidad y consideración, aprenden a respetar a los demás.
Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en los demás.
Si los niños viven con afecto, aprenden que el mundo es un maravilloso lugar donde vivir.

La última lección

Randy Pausch era profesor de la Universitat de Carnagie Mellon, en Estados Unidos. A lo largo de su vida, trabajó para Disney, Electronic Artes, y también hizo trabajos de consultoría para Google. Un día le diagnosticaron un cáncer de páncreas, y después de someterse a varios tratamientos quirúrgicos y de quimioterapia, los médicos descubrieron que tenía metástasis, y que le quedaban pocos meses de vida (entre tres y seis).

“No podemos cambiar las cartas que se nos reparten,
pero sí que podemos decidir como jugamos la partida”

La relajación en educación Infantil

Empecé a practicar la relajación con mis alumnos hace cuatro años y, desde entonces, no dejo de sorprenderme de lo importante que es para ellos y de los beneficios que nos produce a todos, si la practicamos regularmente.

(imagen extraída de educapeques.com)

Vivimos en una sociedad que va muy rápido y llevamos a los niños a un ritmo trepidante que no les permite parar. Los acostumbramos a pasar de una actividad a otra sin pausas y con prisas.

A menudo las aulas están sobrecargadas, con mucho ruido ambiental y los niños nerviosos. Esto les  dificulta la atención y la concentración en lo que hacen. Además, los profesores están desbordados… Todo esto me hace pensar en la necesidad de practicar en las aulas la relajación como un recurso para mejorar el bienestar de chicos y profesores. Y, de esta manera, mejorar el ambiente escolar.

Dicen los expertos que la práctica diaria de la relajación tiene muchos beneficios en nuestro organismo:

  • En los niños la relajación sirve para distender el organismo y disminuir el estrés muscular y mental.
  • Ayuda a aumentar la confianza en uno mismo, la memoria y la concentración, lo cual permite mejorar la calidad del aprendizaje.
  • Tras una actividad intelectual o física más o menos intensa, la relajación permite al niño alcanzar un estado de bienestar, tranquilidad y de concentración armoniosa para emprender su próxima actividad.
  • Canaliza las energías de los niños, ajusta el nivel de activación y produce un bienestar global.
  • Diversos estudios demuestran que también ayuda a vencer la timidez. En personas muy nerviosas contribuye, incluso, en la intervención de tics y de otros síntomas relacionados con la ansiedad.
  • También ayuda a enriquecer la sensibilidad y mejorar la calidad de sueño.
  • Mejora la circulación sanguínea, disminuye la angustia, los ataques de pánico y ayuda a eliminar el tartamudeo.

Si es tan beneficiosa y, además, no requiere de materiales caros ni de disponer de grandes estructuras, ¿por qué no la practicamos en las aulas a diario?

Sería muy interesante iniciarse en las práctica de  relajación en educación Infantil ya que, en esta edad, los niños tienen una gran capacidad de imaginación y, si utilizas adecuadamente las instrucciones verbales, es muy fácil que sigan la relajación. Los niños de infantil siguen con mucha naturalidad una visualización o meditación adaptada desde el primer día. Si los acostumbramos e introducimos en sus vidas esta herramienta nos será más fácil que la utilicen de manera natural cuando estén en la E.S.O. o bachillerato.

Es realmente sorprendente como los peques son conscientes de los beneficios que tiene en ellos la relajación: “Me gusta porque ahora estoy suave” “me siento tranquilito” “me gusta escuchar el silencio”…

¿ Cómo podemos enseñar a nuestros alumnos/as de infantil a relajarse?

  • La respiración: es fundamental empezar a ser conscientes de su respiración para poder realizar cualquier ejercicio de relajación. Tenemos que inspirar por la nariz, bajar el aire hasta la barriguita y expirar por la boca. Es importante que reforcemos las explicaciones con gestos que el niño pueda imitar. Por ejemplo: vamos a ponernos todos las manitas en la barriga y vamos a ver cuando se infla como un globo y cuando se desinfla.
  • La relajación muscular progresiva de Jacobson: una de las técnicas de relajación más simples y fáciles de enseñar a nuestros niños. El procedimiento enseña a relajar los músculos a través de un proceso de dos pasos. Primero se aplica deliberadamente la tensión a ciertos grupos de músculos y, después, se libera la tensión inducida y se dirige la atención a notar cómo los músculos se relajan. Los niños lo entienden muy bien y notan la relajación enseguida.
  • Las visualizaciones: es un modo de utilizar la imaginación de una forma centrada para ayudar a la mente y al cuerpo a sentirse bien y a conectar con nuestro interior. Tenemos la suerte que hay muchas visualizaciones preparadas en internet, como por ejemplo  http://www.educaixa.com/-/visualizacion-1
  • Las meditaciones: La meditación es un entrenamiento de la mente que propicia una mejor concentración, mejorando así la interacción del niño en el proceso educativo y escolar. También podemos encontrar mucho material preparado y adaptado a los peques en internet.
  • Los masajes: individuales o en parejas, con o sin material. Pueden utilizar sus manitas o plumas, pelotas blandas,…
  • Mandalas: Pintar mandalas es una técnica de relajación oriental. No necesitamos saber ningún estilo concreto, pues el que la colorea lo hace según sus gustos e imaginación. Se pueden realizar a cualquier edad, fomentando la creatividad y la estética. Os dejo este enlace dónde podéis encontrar mandalas para imprimir:  http://www.orientacionandujar.es/2009/02/02/fichas-atencion-mandalas/

Es muy importante que,  para realizar los ejercicios de relajación, el maestro se encuentre relajado. Por tanto, es recomendable realizar estos ejercicios previamente, ya que las sensaciones de tranquilidad o de estrés se pueden transmitir fácilmente a los niños.

Tenemos que  tener en cuenta las diferencias de cada niño ya que algunos requieren más tiempo para relajarse que otros.

No obligaremos al niño a realizar ejercicios de relajación. Si no desea participar, le permitiremos que no lo haga. Eso sí, le pediremos que no moleste a sus compañeros. Hay que motivarlos, pero no podemos presionarlos, ya que la relajación es una actividad voluntaria.

¿Qué momentos son más idóneos para poner en práctica la relajación?

Cualquier momento puede considerarse propicio para tener diferentes momentos de silencio y de calma en el aula. Sin duda, un buen momento para practicar la relajación sería después de los patios, cuando los niños suelen llegar al aula más alterados, después de haber jugado con sus compañeros. Otro momento adecuado para desarrollar la relajación podría ser al término de una sesión de psicomotricidad, ya que resulta un excelente medio para volver a la calma.

Os animo a introducir en vuestras aulas ejercicios de relajación.

 

 

Construyendo tu sueño

Todos tenemos sueños que creemos que son difíciles o imposibles de alcanzar. No somos conscientes de que muchas veces somos nosotros mismos los que nos ponemos las barreras para alcanzarlos, por nuestros miedos, inseguridades, creencias y paradigmas que han calado en nosotros desde niños, pero que no hemos revisado y nos paralizan inconscientemente.

Os animo a ver esta conferencia de Mario Alonso Puig donde nos aclara la diferencia entre fantasía, lo que nos evade de la realidad, e imaginación, lo que nos ayuda a crear una nueva realidad. Da alguna ideas a partir de las cuales se puede crear una nueva realidad y nos motiva a hacerlo. Nos deja claro que el intelecto no es lo más importante para alcanzar nuestros objetivos. Son la fe y la pasión los aspectos fundamentales para dar el salto desde donde estoy ahora hasta donde quiero estar.

 

 

Protagonista del día: ¿Qué me gusta de ti?

Os presento una actividad para trabajar con los peques la autoestima, el recibir elogios de los compañeros, la pertenencia al grupo y, sobre todo, para generar emociones positivas.

La aprendí en el Máster de Inteligencia emocional (UB) y desde entonces la comparto cada curso con mis alumnos, tanto si son de P3 como de P4 o P5. Les encanta y la disfrutan en cualquiera de los tres cursos de Educación Infantil.
foto 1 foto 2Elegimos a sorteo al Protagonista del día y a la pregunta “¿qué me gusta de ti?” los compañeros y la profe le vamos diciendo al Elegido todo lo que nos gusta de él: de su físico, de sus cualidades, de su manera de ser. Así van saliendo cosas como: “me gusta como juegas al fútbol”, “me gusta que seas mi amigo”, “me gustan tus bambas nuevas”, “como pintas las mariposas”, “tu sonrisa”, “me gusta cuando me haces el masaje”…

La segunda parte de la actividad consiste en que el Protagonista nos explique cuáles son sus cosas preferidas: color, animal, comida, cuento, juego y canción preferida.

De esta manera nos conocemos todos un poquito mejor. Es increible como se acuerdan de las preferencias de los demás. Ese conocimeinto nos puede ayudar para hacer más fácil y agradable la convivencia. El conocer al otro y sentirme reconocido me ayuda a sentirme mejor.

La profe va anotando en el folio de color todo lo que los peques van aportando y al finalizar lo plastificamos y se lo entregamos al Protagonista, que se lo lleva a casa para enseñarselo a su familia y colgarlo para que pueda verlo y recordar siempre que quiera todo lo bueno que tiene y que le digeron sus compañeros y su profe.

Os animo a jugar al Protagonista del dia con vuestros alumnos. Ya me contareis…

 

 

 

 

 

 

Todo niño necesita un campeón

Rita Pierson, maestra norteamericana con más de  40 años de experiencia nos anima a conectar con nuestros alumnos, a creer en ellos, a quererlos.

Personalmente, creo en la importancia de mostrar y tratar con afecto a nuestros alumnos, es clave para el buen desarrollo personal y para la asimilación de los aprendizajes.

Ya decía Platón: “la disposición emocional del alumno determina su habilidad para aprender”.

Si un niño se siente querido, respetado y confiado es más feliz y por tanto crece su autoestima y su seguridad para enfrentarse a lo que la vida le traiga y creerse que puede.

Ojalá este nuevo año que empieza nos mueva a  maestros y profesores a acercarnos a nuestros alumnos, a tratarlos con el cariño y el afecto que se merecen, para que encuentren en nosotros un buen modelo de convivencia y crecimiento personal y social.

Somos muchos los que no estamos de acuerdo con las nuevas leyes educativas, que optariamos por cambiar el sistema escolar que tenemos, pero mientras esto ocurre, sí que podemos elegir educar con y desde el amor. No tenemos que matricularnos en ningún postgrado, ni hacer un máster, no nos cuesta dinero, ni tenemos que pedir permiso ni enviar instancias de aceptación, ni siquiera tenemos que ser expertos. Estoy convencida que un cambio en la relación afectiva tanto en la escuela como en casa tendría repercusiones muy significativas y duraderas.

 

¿Qué harías si vieras a un niño pasando frio?

Un niño de 11 años bajo el frío polar de Noruega espera tiritando en la marquesina de un autobús. Sus compañeros le han quitado el abrigo y está muerto de frío. 

¿Qué hará la gente? … ¿Qué harías tú?…

Es el experimento social que ha propuesto una ONG noruega: SOS Barnebyer.

Se ha convertido en el nuevo vídeo viral de las redes sociales para concienciar a la población sobre el drama de los niños en Siria. La pregunta es, si ayudarías al pequeño noruego, ¿por qué no al niño sirio?

 

 

 

La tortuguita y la regulación emocional

Imagen1Aprendí esta técnica de autocontrol de Anna Carpena y Rafel Bisquerra, profesora y director del Màster de Educació Emocional.

En 1976, se publicó en la revista Psychology in the schools un artículo titulado
“The Turtle Technique: An extended case study of self-control in the classroom”, que
podríamos traducir por “La técnica de la tortuga: un estudio de casos de autocontrol en el aula”. Sus autores eran Robin, Schneider y Dolnick.

Años más tarde se ha recuperado en el marco de la educación emocional y es una buena herramienta para animar a los niños, de educación infantil y primer ciclo de primaria, a aprender a controlar sus sentimientos de enfado, rabia, preocupación,…

Esta técnica da a los niños un sentimiento de confianza en ellos mismos, ya que aprenden que son ellos los que pueden controlar sus actuaciones. “Puedo estar enfadado con un compañero, pero no tengo porque pegarle, ni insultarle, puedo escoger una alternativa más apropiada, menos destructiva; por ejemplo hablar con mi compañero y decirle que eso que ha hecho no me ha gustado, que me ha molestado…”

Os cuento el cuento que me enseñaron mis profes y que yo enseño, con alguna modificación, a mis alumnos para trabajar esta técnica de regulación emocional.

“Había una vez una tortuguita que le gustaba jugar. A veces jugaba sola y otras
con sus amigos; a veces jugaba en casa y otras en la calle o en el parque. También le
gustaba mucho ver la televisión.
En cambio no parecía pasárselo muy bien en la escuela. Le resultaba muy difícil
permanecer sentada, escuchando a su maestro. Cuando sus compañeros le molestaban,
por quitarle algún utensilio (lápiz, goma, bolígrafo) o la empujaban, se enfadaba tanto
que no tardaba en insultar y pelearse hasta tal punto que después sus amigas la excluían
de los juegos.
La tortuguita estaba muy molesta, furiosa, confundida y triste, porque no podía
controlarse, y no sabía como resolver el problema.
Cierto día se encontró con una tortuga sabia. La tortuguita le dijo: “La escuela no me gusta. No puedo portarme bien. Y si lo intento, no lo consigo. ¿Qué puedo hacer?”
La tortuga sabia le respondió: “La solución está en ti misma. Cuando te sientas
muy contrariada o enfadada y no puedas controlarte, métete dentro de tu caparazón. Ahí
dentro podrás calmarte”.
La tortuga sabia continuó diciendo: “Cuando yo me escondo en mi caparazón
hago tres cosas. En primer lugar me digo “Alto”. Luego respiro profundamente una o
más veces. En tercer lugar me digo a mi misma cuál es el problema”.
Después de esta explicación, las dos tortugas practicaron juntas varias veces.
Pasado un rato de práctica, la tortuguita dijo que ya deseaba volver a clase para
comprobar la eficacia.
Otro día, la tortuguita estaba en clase cuando una compañera empezó a
molestarla. Apenas comenzó a sentir que se despertaba la ira en su interior, que se le
calentaba la sangre y se aceleraba el ritmo de su corazón, recordó lo que le había
explicado la tortuga sabia. En ese momento se replegó en su interior, donde podía estar
tranquila sin que nadie la molestase. Luego pensó en lo que podía hacer. Hizo varias
respiraciones profundas. Después salió de su caparazón y observó que la profesora le
sonreía.
La tortuguita practicó esta estrategia muchas veces. No siempre conseguía
controlarse. Pero, poco a poco, el hecho de replegarse dentro de su concha fue
ayudándole a regular mejor su ira. Con el paso del tiempo llegó a controlarse casi
siempre. Esto le permitió tener más amigas y disfrutar de ir a la escuela.

racó de la calma

La auténtica felicidad

 

seligman“Por fin la psicología se toma en serio el optimismo, la diversión y la felicidad. Martin Seligman nos ha hecho un regalo: una guía práctica para orientarnos en la eterna búsqueda de una vida plena”

Daniel Goleman

 

En este libro, Seligman dirige su atención a las fortalezas humanas, las que nos permiten aprender, disfrutar, ser alegres, generosos, serenos, solidarios y optimistas. Sostiene que la auténtica felicidad no sólo es posible, sino que puede cultivarse identificando y utilizando muchas de las fortalezas y rasgos que ya tenemos. El libro ofrece una serie de tests que nos permiten reconocer nuestros rasgos y fortalezas caracteristicos. La lección más importante de La autentica felicidad estriba en que al identificar lo mejor de nosotros mismos y desarrollar esos aspectos podemos mejorar sensiblemente nuestra vida y la de los que nos rodean.